UN POCO DE HISTORIA: ANÁLISIS DE LOS CAMBIOS DE PERSPECTIVA Y LA NOMINACIÓN DE LAS PERSONAS EN SITUACIÓN DE DISCAPACIDAD INTELECTUAL.
El concepto de discapacidad intelectual es un término relativamente nuevo, que tiene detrás una larga historia de encuentros y desencuentros con lo que esperamos, deseamos y pensamos del otro. Es importante ver cual ha sido la evolución del concepto para determinar en realidad cual es el objetivo de nominar de una forma más o menos adecuada una situación particular que ante todo describe a un ser humano y no a una entidad como tal.
Inicialmente, las denominaciones en las sociedades antiguas reflejaban el afán de estas por aislar a las personas con esta condición, ridiculizándolas con términos tales como idiotas, imbéciles, bobos, entre otros, conceptos que tenían de fondo explicaciones mitológicas, supersticiosas y de burla. Ellos en muchas ocasiones eran objeto de burla e incluso servían como payasos o bufones en las fiestas de los ciudadanos adinerados.
Una época inmediatamente posterior, dominada por la naciente religión católica, surgió un cambio de mentalidad que, aunque no trajo consigo una modificación sustancial de los términos, si permitió un trato un tanto más humano hacia estos individuos, para los cuales se crearon asilos de cuidado. En esta época era impensable una educación y socialización de as personas con esta condición: en el fondo era otra forma de aislamiento.
En el siglo XIX, se dieron avances significativos en cuanto a las posibilidades de educación de estas personas. Encontramos a personajes destacados como Itard y Seguin, que se plantearon el reto de educar a los “idiotas”. Además, empezaron a surgir instituciones especializadas, principalmente en Estados Unidos, que trabajaban con estas personas. Aunque se evidenció un significativo progreso, en tanto se vislumbró la dimensión de educabilidad del sujeto, las instituciones y los programas educativos individualizados que empezaron a desarrollarse, todavía encerraban una tendencia a aislar al sujeto en espacios restringidos y se orientaban a “corregir” lo que estaba mal en el sujeto y no en el ambiente. Una institución bastante representativa en la historia de la discapacidad intelectual, ha sido la Asociación Americana de Retraso Mental (AAMR), denominada hoy en día Asociación de Discapacidades del Desarrollo e Intelectuales (ADDI). Esta asociación a lo largo del siglo XX y XXI ha tratado de definir y conceptualizar esta condición particular del sujeto desde algunas variables específicas que permiten realizar un análisis de la condición. Las primeras definiciones no trajeron cambios sustanciales: se continuaba con una visión en la que predominaba la atribución de causas a condiciones inherentes al sujeto. En 1992, el paradigma de retraso mental tuvo una nueva revisión que logró sobresalir y perdurar durante 10 años, consolidándose en el medio como directriz para el análisis teórico y la intervención de esta discapacidad.
En el año de 2002, se marca una nueva era con la aparición de la nueva definición de retraso mental de la AAMR, que trajo consigo cambios realmente significativos que favorecieron al sujeto, principalmente con la introducción de un nuevo elemento en el diagnóstico y la intervención: los contextos como facilitadores o inhibidores de las habilidades y características personales del sujeto, en especial a partir de las posibilidades que ofrecen a estas personas para participar y desarrollarse. En la actualidad existe una nueva definición elaborada entre 2008 y 2009, en la que se cambia el término de retraso mental por el de discapacidad intelectual y el nombre de la AAMR por el de ADDI, como se mencionó anteriormente. Esta nueva definición contiene también una visión socioecológica de la discapacidad, dando importancia relevante a los contextos en el diagnóstico y la intervención y proponiéndose como meta principal el mejoramiento de la calidad de vida del sujeto, partiendo de la reducción de las desigualdades y la exclusión social entre los individuos. 




1 comentario:
Hola... Me parece excelente que hayas incluido este tema en tu blog, ya que es algo muy desconocido para aquellas personas que tienen un familiar en situacion de D.I.y para la sociedad en general; De igual manera considero que para poder hacer criticas, reflexionar y analisar a la educacion especial actual es necesario remitirnos al pasado.
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