Los avances en la conceptualización y representación de las personas en situación de discapacidad intelectual han sido enormes. Ahora es posible pensar en una individuo con esta situación particular incluido en las escuelas públicas y participando de los mismo espacios que disfrutamos todos los integrantes de una sociedad. Todo esto ha sido posible en gran parte gracias a los procesos de intervención que se han desarrollado en por del bienestar y el mejoramiento de la calidad de vida de estas personas, procesos que por lo general se han desarrollado desde los contextos educativos en edades tempranas y más o menos hasta la adolescencia.
No obstante, se ha olvidado algo importante: la situación de discapacidad intelectual no es sólo un hecho por el que atraviesan los niños y los adolescentes, también es una situación que viven los adultos. En este grupo poblacional la mayoría de los procesos de intervención se han quedado cortos en mejorar sus condiciones de calidad de vida, no por el hecho de que no existan, sino que se han enfocado de una manera que no ha incidido directamente en esta área.
Es cierto que muchos adultos en situación de discapacidad intelectual están participando en programas de preparación laboral y/o en programas de aprovechamiento del ocio y el tiempo libre, lo que sin duda alguna han traído beneficios para la salud física y las oportunidades de inclusión laboral. Sin embargo estos programas no se han pensado intervenir, por medio de estas modalidades, algunos aspectos básicos para asegurar la inclusión social de estas personas y mejorar sus condiciones de vida, partiendo del fortalecimiento de algunos aspectos personales que le permitan al sujeto estar en bienestar consigo mismo y en general con todos. Es necesario que se consideren, por ejemplo, estrategias que desde estos programas permitan trabajar la autoestima, las habilidades interpersonales, la autonomía, la independencia, las emociones y el manejo de la sexualidad, entre otras, que le permitan reconocerse como individuo con intereses, deseos y necesidades, facilitando su búsqueda del bienestar personal, al tiempo que adquiere destrezas para participar e incluirse de forma activa en la sociedad.






